Mientras trabajaba sonó en mi Spotify: New Radicals – Someday We’ll Know y presté mucha atención a lo siguiente:
"I'm speeding by the place that I met you
For the ninety seventh time tonight".
En ese momento sin previo aviso pensé en donde nos conocimos, en cómo, recordé todo y en los últimos quince años solo he pasado una vez por aquel sitio, también quise saber cómo estás hoy, como te ves, como eres después de más de 20 años. Aunque tienes tu Instagram público, por lo general tenías años sin publicar fotos o yo años sin entrar a stalkear, para mi sorpresa hay fotos de una visita reciente de tu hermano y su esposa a New York, que es donde vives hoy día.
Colocaste un carrusel como de mil fotos y videos, en uno de ellos estás creo que con tu sobrina, mientras su madre quien es la que filma dice “a la 1, a las 2, a las 3” en ese justo momento me quedé esperando tu voz, una palabra, algo y sencillamente el video acabó. Ahí me di cuenta de algo que me pareció muy triste..
Ya no recuerdo como suena tu voz..
Ni tu voz, ni tu risa, ni tus quejas, ni tus gemidos cuando te masturbaba mientras te lamía los senos, nada.. y aunque hoy día claramente sé que no eres la mujer para mi y desde hace más de diez años que me dí cuenta que no lo ibas a ser nunca jamás, lo de haber olvidado todo eso de ti me puso tan triste… sentí como un egoísmo triste.
Probablemente tú ya hayas olvidado todo de mi, o la gran parte de… como yo ya de ti, y pude escribirte y saludarte y preguntar tu número y llamarte y ver qué tal te va, pero siento que la tú de hoy no es la mujer que yo amé con locura ayer, quiero llamar es a la tú de ayer.. la de hace mil años.
Quiero tener un Teléfono Especial para llamar a algún día de los años 2000s y que me comunicarán con la tú de ayer, y sin perder tiempo te preguntaría en cuánto tiempo llegarías a mi casa y tú sin duda alguna me responderías en 20 minutos.
Que tristeza tan extraña tan egoísta, tan rara que me abraza esta noche con una nostalgia tan contundente que me teletransporta a esos días, donde tú y yo éramos la pareja del momento, los guapos de la universidad y que curioso como todo acabó, seguramente nadie hubiese apostado a como terminaste tú y sin duda alguna nadie se equivocó en apostar a como terminé yo.
Uno de mis recuerdos más preciados de ti, cuando supe lo enamorado que estaba, eres tú colocando un cd en mi pequeño reproductor y cantando en tu ingles perfecto una canción de Jennifer Lopez, quien lo diría que aquello me marcaría tanto que tendría como costumbre elegir a mi mujeres con la habilidad de dominar uno o más idiomas.
No recuerdo ni tu risa, ni tu voz y mucho menos tus gemidos...
Que tristeza más egoísta y tan rara siento hoy.

