miércoles, marzo 04, 2009

Ya que Hoy te Fuiste...

¿Que no diera hoy por tus besos?
Hasta lo que no tuviera.
Es la única respuesta
que mi alma sedienta encuentra
para calmar este ardor
que es el sol de tu ausencia;
que en las tardes de marzo
acaricia lentamente mi pensamiento.

No hay sombra que me proteja,
ni una nube pasajera,
que me alivie este calor
del recuerdo que me quema.
Para quien bebió en tus fuentes
ya ninguna otra agua es buena
Si no me sacio en tus besos
me convertiré en arena.

Llueve entonces sobre mi,
evita mi muerte lenta.
Dame tus besos a gotas,
empápame con paciencia.
Y poco a poco desborda
los cauces de la conciencia,
y en tormenta apasionada
inunda todas mis tierras.

Luego que adornes los campos
existirán tantas flores como estrellas.
Que todo el inmenso verde
celebre nuestro recuerdo.
Mas allá del horizonte
se irán volando las penas,
y por fin olvidare todo
tus besos, tu olor y mis penas.
Ya que hoy te fuiste, como nube pasajera...


7 comentarios:

Yvonne dijo...

Mañana volverás.

luna dijo...

Me encató tu poema, fascinante...y apasionado .

besitos

luna

Jolie dijo...

y todo vuelve como en circulo vicioso igual como esos besos que uno no olvida y no deja de dar como esa estación en la que uno sucumbe ante sopores o bochornos con episodios cargados de besos donde uno da la vida misma...
que no diera uno por que esos besos vuelvan...

NTQVCA dijo...

Me revuelve el estomago sentir melancolía en estos meses, donde deberiamos tener quien nos haga brincar el corazón...adios

@ngelluz dijo...

Cuatro puntitos...
Me gusta mucho tu fas poética. Este pema parece respuesta a uno que escribí llamado "agua dulce"

Me encanta pasar por tu blog y leerte, a veces no encuentro que decir, pero el decir "estoy aquí" no es mi estilo.

No te creas, te sigo analizando...

Besitos dulces...

AriaDna dijo...

suaves versos que acompañan a tu pensamiento

gracias por tu visita

un beso

Lulu dijo...

Ay! Mi Dios! Qué despecho!!

Ya veo por qué te fuiste de farra con el pana Juanito...

El otro día no pude leerte en la oficina, no me dejaron. En la tarde no tuve tiempo. En la noche caí rendida... Hoy, domingo, día de descanso, te leo y pienso, lejana, ausente de tu dolor, qué tan honda debe ser esa pena...

Cuando quieras hablar, sabes a dónde escribir y qué mandar.

Por cierto, la imagen de este post: es tuya? La encontraste? Es una ampliación de algo? Me pareció de un zen, de un simple, de un equilibrado... total.

Un abrazo, niño occidental de las noches tristes y los pensamientos bullentes.

PD: Yo me dejé de la poesia 2 blogs atrás.