domingo, julio 01, 2012

tus nocturnales antojos...

aísla los hemisferios
que en paralelo padecen
la lujuria de tus dedos
la humedad que florecen
..y tus muslos que se esparcen
acurrucándome entre ellos.

haz de mi la fantasía
de tus nocturnales antojos
no detengas amaneceres
ni coloques cerrojos
pues bastara mi presencia
para hacerte compañía
de tanto hacértelo en la noche
lograremos llegar al día..

cómo cuando me das poco
y me voy pensando en mucho
en tu núcleo ardiente (por ejemplo)
se desprende una cascada
de todos tus desvelos
que me lluevas en la cara
y saber que cada gota
te eclipsara toda..
electricidad entre tus piernas..
y mi lengua...y mi lengua.

y tu ansiedad morbosa
la presión sobre tus dedos
una curva quebradora
desde el borde de la cama
hasta el vórtice del cielo
los talones de tu espalda
tus cabellos hasta el suelo
y gira el mundo insaciable
del planeta de tu sexo
gira y detén el tiempo
que de girar salten llamas
explota en un solo gesto
de gravedad fragmentaria
explota en la contracción
tan larga como las olas
y así como las mareas
estás terminando sola.

que yo para mis anhelos
con tus orgasmos me basta
soy un hombre que ha ido al cielo
sin salir nunca de casa..


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tócame por todos lados, en
contra esquina de mi boca, en el
triángulo de mi nariz, y por
favor; por favor, muere en mis
manos.
La poesía se arrancia y las letras
sólo tiznan. Hasta el amor sufre
una devaluación.
Cuando ya no queda ni un reojo
en la cama, ¿qué queda?
Orgasmos en honor a un
tercero.
Pero le juramos a Dios que esto
sería para siempre. Olvidé que
soy ateo. ¿Desde cuándo?
Desde hace tres meses. Pero
han sido los mejores meses; en
la cama. No digas más.
Nos hemos bebido las piernas y
me he cubierto con toda tu piel;
los besos y el sudor nos
engañaron y creímos que
padecíamos amor. Sólo quedó
en un resfriado.
Seamos sinceros, no tenemos
una jodida idea de lo que es el
amor; lo que nosotros tenemos
sin embargo, es único, es una
especie de complicidad. Eso,
somos cómplices y criminales
por asesinar nuestros cuerpos
con recuerdos de aromas que
añoraban quedarse para
siempre por las mañanas. Pobre
de nuestros cuerpos, si
supieran que solamente son
capricho y deseo.
Quizá las culpables son tus
caderas que me invitaron a
prolongar nuestra especie; pero,
¿Quién te hizo tan musa y
Venus? ¿Quién? Entonces
llevemos a juicio tus genes; y a
su diseñador.
Se me antoja besarte hasta el
pasado y enrojecer tu rostro con
mi ombligo...
Y así vimos que todos nuestros
pecados eran buenos, muy
buenos. Y se hizo el día y la
noche del décimo tercer día de
noviembre.

beabella dijo...

hermoso los dos poemas

Lady AstarteDaniSelene dijo...

epa myself, tu no tienes alguna banner que pueda colocar en mi blog para que hagan link al tuyo? es una seccion donde coloco los blogs que sigo

Anónimo dijo...

Como desearia que aquella se encontrara por casualidad en este blog y recordara un poco de los dias que vivimos, aquel junio de 2013