domingo, febrero 01, 2015

ella, yo y el super bowl


Hoy fue el Super Bowl y yo sé que lo viste en ese país donde estás con ese noviecito que debes tener, seguramente se reunieron un grupo de amigos en algún bar o en la casa de cualquiera de ellos.. vino, comida, los hombres viendo el juego, las mujeres hablando y tú seguramente pensaste así sea un segundo, que hace algunos años estabas sentada conmigo en un restaurante viendo el mismo juego pero con otros equipos.

Hoy seguramente pensaste “¿qué ha sido de él?” pues aquí estoy. Cómo sabes, no escribo de mi vida por acá, detalles de ella, pero para que salgas de duda sigo viviendo donde siempre, tengo la misma cama donde te hacía mía y hasta al frente está el mismo televisor, sigo trabajando donde siempre, sigo viajando a donde siempre y sigo extrañando un poco de ti algunos días como siempre… que rápido te fuiste a otro país y te olvidaste de mí, que rápido.. bien por ti… parece tonto, pero siempre que te pienso se me viene a la mente el tono de tu voz cuando hacías voz de niña y decías “the red one”.

Hoy al contrario de tú y tu novio, yo fui a ver el Super Bowl solo, al mismo restaurante a donde fuimos y me senté en la misma mesa en la que nos sentamos, en este caso muy extraño, alguna parte de mi te sigue siendo fiel en algunas cosas.. pedí lo mismo que pedimos aquella vez y fui solo porque pienso que no vale la pena ir a hacer algo que hicimos juntos cuando la compañía no será mejor o aunque sea medianamente igual.. hoy por segundo año seguido, fui al mismo restaurante y me senté en la misma mesa donde nos sentamos a ver el Super Bowl, pero fui solo.. estuve allí unas cuatro horas sin tus besos o tu perfume, aunque hace poco me dijiste que lo cambiaste.. tal vez me sigues siendo fiel aunque sea en eso.. en tu perfume.

Hoy después que terminó el juego, fui hasta donde vivías o donde seguramente sigue viviendo tu madre, corriendo el riesgo que me atracaran o me secuestraran pero.. valió la pena. Estacioné mi moto en la puerta como esperando que alguien bajará a abrir y así es siempre que pasó por tu edificio, si me quedo más de 5 minutos siento como si en cualquier momento se abrirá esa puerta y saldrás tú en pijama y recién bañada, toda perfumada a recibirme… con el cabello mojado y con esos hoodies rosados tan feos que usabas… a abrirme la puerta, es extraño.. a veces siento que tal vez mañana te llamaría a tu celular al salir de la oficina y sencillamente quedaríamos, como si nada..

Si te preguntaras por mí, casi nada ha cambiado.. algunos ascensos en esa empresa grande donde estoy, más camisas en el closet, muchas millas en mi AAdvantage, muchas más horas de gimnasio y me compré un perro, se llama Lump, te hubiera gustado. Dejé el whisky todas las noches, pero sigo usando el reloj en la mano derecha y pensando en ti y en mi y en cosas que son tuyas y mías, dejé de usar esa camisa vino tinto con rayas blancas que tanto te gustaba, tal vez no recuerdes cual es pero siempre que la tenía puesta me decías que te gustaba, me recuerda tanto a ti que no me la he vuelto a poner... pero cuando estábamos juntos, siempre la usaba.

Este post tal vez parezca tonto, pero algunas personas hicimos algo con ese alguien y después sencillamente no es igual, no importa qué tantas veces lo hagas con cuantas otras personas, nunca se siente igual, el sentimiento de “no es lo mismo” es horrible, sencillamente miré mi agenda y ninguna de las mil mujeres que tengo allí me gustaba lo suficiente como para invitarla a nuestra mesa a ver tal estupidez, un simple juego de football. 

te soy fiel todavía en lo del Super Bowl.. tú tal vez todavía me seas fiel..

..en lo de tu perfume.. 
...tal vez...


1 comentarios:

Karla Suzet dijo...

Maldita sea la gente que te hace sentir bien y luego se esfuma.