le pagaba los estudios a su hermano menor y siempre trabajó, nunca estudió más allá de dos semestres en la universidad.. vivía con unos tíos y no era de Caracas y trabajaba mucho, mujer falta de tiempo.. siempre estaba en la tienda, trabajando.. tuve que implementar salidas escondidas, cenas furtivas.. planes de improvisto para meterme en la vida de aquella mujer y si les soy sincero, el único interés que tenía por ella era su cuerpo, muy atractiva.. y lo difícil de la situación de la falta de tiempo y lo diferente de nuestros horarios.. ella fue un reto.
nuestros días eran los Miércoles y nuestras noches las del Sábado y durante tres meses fue de esa manera; almuerzo los miércoles, fiesta o cine y sexo los sábados y sin ningún tipo de atadura, hablábamos muy poco cuando no nos veíamos y cuando estábamos juntos conversábamos del momento, nunca quiso entrar en mi vida y hábilmente nunca me dejó entrar en la suya.. almuerzos los miércoles y sexo los sábados.
con el tiempo comencé a pensar que yo era el tipo de los miércoles y de los sábados, seguramente tendría uno de los jueves y los domingos y otro de los viernes y los lunes y me sentí tan reemplazable que dicha sensación comenzó a causarme tal malestar que empecé por obviar los almuerzos de los miércoles, seguí con la salida de los sábados pero intentando que se extendieran hacia otros días y los “no puedo, tengo trabajo” o “no me da chance, tengo cosas que hacer” me obligaron a dejarla en paz. poco tiempo después la cambiaron para otra tienda y ya no tenía la tentación de pasarme por aquel sitio sólo para verla y uno o dos cambios de celular de su parte y de la mía, acabó con cualquier tipo de contacto entre nosotros..
siempre paso por allí, por “aquella tienda” y recuerdo los sábados pasionales.. era buen sexo, pasé buenos momentos con ella y creo que si todo no hubiese sido tan complicado hasta hubiéramos podido tener una relación más estable o hasta bonita.. ¿quién sabe?.. siempre la recuerdo.. “la chica de los sábados.. la de la tienda”..
el sábado pasado, fui con mi novia a un cumpleaños de un amigo en una discoteca capitalina.. “point club” se llama el local, a mitad de la noche, después de mucha música y mucho baile y ese sentimiento de que sabes que te miran pero no sabes de donde y allí en el mar de cuerpo sudados la vi a lo lejos.. era ella “la chica de los sábados” bailando con “otro Myself”.. otro yo, con ella.. mi reemplazo de los sábados y los miércoles pensé.. y como era su costumbre, estaba sola con él ya que así eran las salidas cuando yo tenía aquel trabajo de los sábados, siempre ella y yo, sin amigos, sin nadie.. y la miré con aquel sujeto y sentí como celos por unos segundos, pero luego una gran melancolía en ver que ya pasaron 3 años y seguramente sigue sin involucrarse con nadie, con un hombre para los sábados y los miércoles y nada más..
tal situación me hizo pensar que existen tantas personas solitarias en el mundo, que es triste ser un solitario a solas.. tal vez dos personas que estén buscando “alguien” sin saberlo, tienen a esa “persona” tal vez al lado de ellos en la cola del metro, o en la misma acera de la calle.. y otras, que cuando encuentran a una persona por miedo no las dejan entrar por completo, ella no me dejó entrar y durante un tiempo lo intenté..
que fácil sería si todos encontraran a su persona perfecta.. la que les toca..














