dime viento enfadado, acaso
no envidias la suavidad de la brisa
como envidio yo esa boca
que besa con pasión ahora su boca
dime noche oscura y desolada, acaso
no envidias la aurora esplendorosa
como envidio yo esas manos
que con ternura la tocan.
dime invierno triste helado, acaso
no envidias la tibieza del verano
como envidio yo esos ojos
que ven su cuerpo desnudo.
dime mar rabioso..huracanado, acaso
no envidias al cielo infinito
como envidio yo a aquel bastardo
a quien ella le da su amor desmesurado.
dime solitario sol abandonado, acaso
no envidias la luna resguardada.
como envidio yo a quien recibe
todo ese amor.. que antes era nuestro..

7 comentarios:
hermosa poesía =)
Los recuerdos a veces son como un huracán de pecados capitales que luchan por salir...y a veces lo consiguen con tanta belleza que la única respuesta a todas las pregunta que formulas es un sí :)
Un abrazo!!!
Está claro que lo que más se ama es lo que no se tiene...
qué sería de nosotros in envidia...
gracias por visitarme :)
hace tanto lo leía algo tan real... que lindo.
Bellisima!
Muy bello
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