domingo, julio 27, 2014

Crónicas Italianas


Ella es hermosa y vive en Italia, con su esposo, ella no lo ama pero tienen un hijo de unos 3 o tal vez 4 años, y salió embarazada después de unos 6 años de relación con él…y ella es hermosa, pero no es feliz. Que fría es Italia, tan fría como un puerto con playa, donde usas bikini y pega el sol de frente, pero ella no lo ama y no es feliz, y está lejos de mi, en Italia.

Escribo esto en un cuaderno, si tuviese Internet cerca buscaría cuantos kilómetros hay desde Isola di Capo Rizzuto hasta Caracas. Y para ser un poco sincero con ustedes, yo mataría por comerme su tatuaje discreto, ese que tiene allí donde ella y yo sabemos. Siento envidia del agua en aquella playa de Italia que le murmura el cuerpo sin que ella se de cuenta, como si nada.

Quien no ama cuando puede, no amará cuando quiera, vaya mierda de vida y ella no lo ama y no es feliz, pero está en Italia y aunque hay sacrificios que se deben hacer por un hijo, siempre en cosas del amor es mejor pensar en uno mismo primero. Y nunca la hice mía por esperar el momento adecuando, ¿adecuado?.. ahora ella está en Italia..

Ella es sumamente bella y se va a ir a vivir a Italia, con su mari-novio, ella tal vez lo ama, tal vez no, tal vez es costumbre, es lo más seguro. Espero que sea feliz con él en Italia. Todavía recuerdo esos 3 o tal vez 4 años donde ella lo amaba y él se aprovechaba de ella teniendo novia y dándole un puesto segundón en su vida. Una mujer tan bella, cómo plato de segunda mesa.. enamorarse solo, le pasa a cualquiera.. hasta a las mujeres sumamente bellas. 

Ellos ahora tal vez se aman y pronto se van a vivir a Italia, ¿en serio ella creé que ahora si es prioridad?.. me cuesta mucho creer en cambios tan repentinos viniendo de un hombre y mucho más en amores tan rebuscados, ella es sumamente bella y yo mataría por tenerla, pero, no tengo nada que hacer en Italia.

Quien mendiga amor realmente no sabe lo que se siente ser amado, y evito no opinar de su vida, para no parecer celoso, aunque lo estoy, su boca.. sus ojos y sus senos… se irán lejos de mi a Italia. Lástima que el hombre que fue infiel una vez lo será siempre y ella en algún  momento será la engañada y no podrá reclamar nada, ya que en el pasado fue la otra y ambos estarán en Italia.

En lo personal, lo único que puedo contarles sobre Italia en mi vida, es una escala en un vuelo en Roma vía Madrid y que hace algunos años hice un curso de comida mediterránea y me ha servido para tener sexo…

después de algunas cenas..  


jueves, julio 17, 2014

02:37 AM

cargo con esta extraña inmovilidad
de saberme ajeno a tu domingo.
donde encender un cigarro y
mezclarnos entre el humo
asomados por la ventana del cafetín
donde soplan las palabras y no vuelven

porque quizás haya sido esa noche
maldita noche
la miseria de encontrarnos en el viento áspero
de una Caracas en habitación
y el aroma a tabaco
y el whisky que moja mis labios
y la quietud húmeda que se oculta entre tus piernas.

Ya no sucede lo de arremeter en ti
con mis manos silenciosas
y mi boca en tu espalda
ya no llega hasta ti
mi arcaica sonrisa
mi lenguaje paralelo
ni mi cabello hundido en tu pecho

ya no importa la noche
ni el ultimo cigarro
ni la hora del whisky
ni el segundo en que matar o morir
ya no importa..


viernes, julio 11, 2014

esta mañana


esta mañana
puedo sentir la comisura de tus labios
la delgadez de tu boca colándose entre la mía
las pecas de tu espalda

puedo sentir, también
el sol en la ventana
anunciándote
en la soledad que deja la noche

y tú ausencia, en la sabanas..en las almohadas,
tu perfume, en mi cama…

y por decir algo, puedo nombrarte esta mañana
ausente y serena, 
en el tibio viento de Agosto
ajeno y distante
un Agosto en donde 
los días
caerán (sin tregua)
bajo tu voz..

y sólo quedaran luego las silabas de tu nombre
desvaneciendo el aire..



shit happens


y te parecías a ella
pero no lo eras
a pesar de que traté de verte diferente
y me pasé de la raya
tu vestido en el piso
sólo estaba buscando lo que era mío
vi tus ojos y bese tus senos
 y la vi a ella mirándome
sólo trataba de encontrar a otra
como ella.

y me mudé lejos
pero quería verla aquí cerca conmigo
no me entiendo muy bien
ni siquiera lo intenté
 ni siquiera hablamos de eso
ni siquiera lo pensé con detenimiento
y duele cuando está lejos
la extraño
porque ella era mía
siempre yo era suyo 
y todo lo que había entre nosotros
era nuestro
cuando ella lloraba era yo su refugio 
la mantenía a salvo
de la oscuridad y otras cosas
y  me he mudado tan lejos de ella
y  quiero verla aquí conmigo
es que la extraño tanto…
….y no me entiendo muy bien

y te parecías tanto a ella
pero no lo eras
a pesar de que traté de verte diferente
y me pasé de la raya
tú de rodillas delante de mi
sólo estaba buscando lo que era mío
y te hale por el cabello y mordí tu espalda
 y la escuché a ella gimiendo
sólo trataba de encontrar a otra
como ella.




sábado, julio 05, 2014

porquería de sentimiento


Llamar al silencio fue lo único que pude hacer mientras ella sacaba sus suéteres de mi closet y no encontré palabra alguna para no perderla y fue permanente, nunca la volví a besar ni la volví a ver (por decisión de ella). Llamar al silencio cuando ella comenzó a recoger sus cosas y esperar por nuevas imágenes y nuevas fórmulas para enfrentar al día y su miseria (la que vendría después que se fuera). Y el intento... el intento de recuperarla en el que viví durante muchos años me mataba, pero lentamente, no de una vez por todas. Y eso siguió ocurriendo por algunos años, sólo que a veces uno necesita decir, hacer, vivir las cosas de alguna forma que no sea tan ruin, ni tan letal... y con el tiempo, lo dejé ser, lo dejé pasar, lo dejé sanar en cierta forma.. más que sanar me acostumbré a que ella nunca iba a volver.

Simplemente hacer algo con eso que no dice, que no hace, que no vive, y sin embargo, está ahí latiendo en el fondo de todo el invierno

¿Y qué se hace con tanto invierno? 

Si fuera tan simple anudarme la corbata y estrangular las soledades con el nudo, y abrigarme los pies con esos zapatos de hombre grande, como si eso protegiera la vida que grita a cada paso que doy, excluyéndome de todo temblor. Y terminé lleno de corbatas y ganas.. pero ganas de ella. Esas ganas de que su boca roce la mía, gritando toda la furia, todo el deseo, y todo el amor que me quedó a mi pero que ella olvidó a velocidad sónica. Ganas de que su invierno me abrace, que no sea sólo el fondo de un agosto que mate o que salve. Sentir más allá de la mañana, más allá de las manos, más allá del hastío, vaya mierda, y pasaron los días como pasa todo lo que no tiene mucha importancia y salí con tantas mujeres que no las puedo nombrar a todas porque sencillamente no fueron tan importantes como para recordarlas pero ella siempre estuvo presente en cada una de ellas.

Tanto fue que la busqué en otras mujeres y después de un tiempo la mezclé con todas y llegué a confundir lo que era de ella con lo que era realmente un gusto nuevo sobre alguna de esas mujeres que utilicé para olvidarla en el camino. A veces me pregunto si ella que estudió letras y que le gustan los blogs alguna vez habrá caído acá y se habrá dado cuenta que este niño que escribe no es otro que aquel que ella dejo asi, sin más.

Durante un tiempo me daba fuerzas diciéndome cosas del tipo: “Vamos hombre, seguro no eres el único al que ha dejado” o “Tranquilo, este año si te aceptará alguna salida a comer y se enamorarán de nuevo” pero no, jamás sucedió y eso que por unos 4 o 5 años la invitaba a salir cada 2 meses, y siempre me daba cualquier excusa y los “hoy no puedo” siempre estuvieron a la orden del día y pude haber ido a su casa o aparecerme en su trabajo pero no, yo quería que ella sencillamente saliera conmigo, me diera una oportunidad voluntaria y no por compromiso, pero no, eso nunca pasó.

Tengo 3 años que no sé nada de ella, “terminamos de hablar” por llamarlo de algún modo desde un día que me la encontré saliendo de un ascensor en el cubo negro, por Chuao. Ella trabajaba en un call center en aquel edificio y yo en una famosa petrolera que queda en el sitio. Aunque mis oficinas no quedaban en esa sede, iba unas 4 o 5 veces al año por temas de reuniones burocráticas. Al salir del ascensor ella me vió tan ejecutivo con mi séquito del trabajo y ella tan informal, tan de un trabajo que en costumbre es para jóvenes de 20 años y no para una mujer de 27 y aunque le advertí a mi Jefe y acompañantes que me dieran 5 minutos para saludarla, por dios, yo amé a esa mujer con locura, claro que me detuve a decirle lo hermosa que todavía era o tal vez lo hermosa que yo todavía la veía y ella todo el rato se sintió incomoda y me pidió que siguiera mi camino, que me estaban esperando.

Al día siguiente me escribió un correo, decía que por eso es que ella nunca había querido salir conmigo, que una mujer como ella no hacía nada con un hombre como yo y que yo había cambiado y eran tan diferente que sencillamente no teníamos nada más que buscar, que ella se “quedo en el aparato” y yo sencillamente, había “salido adelante” se puso bastante por el piso, como si tener un trabajo humilde o no haberse graduado eran los peores males del mundo y acto seguido me pidió que no la llamara más nunca a su casa (hoy todavía sigo recordando su número de teléfono, de hecho, hasta lo uso como clave de una de mis cuentas bancarias) que no la buscará más, que hiciera mi vida con una mujer “de mi mundo” y me borró de todos lados.

Ella siguió con su vida, como siguen las cosas que tienen que hacerlo y nunca sabré porque me dejó en realidad cuando éramos tan jóvenes y yo estaba tan enamorado de ella, tampoco sabré a que saben sus besos ya que de eso hace tantos años que ya lo olvidé. Nunca tuvimos esa “gran cita” que siempre esperé y por la cual me preparé tantos años, hasta recuerdo que hace unos 7 u 8 años me compré unos zapatos horribles porque leí en algún lugar que a ella le gustaban, entonces nunca los usé, los tenía en una caja esperando “salir con ella” para usarlos. Jamás pasó, nunca la pude volver a ver de nuevo hasta ese día del ascensor donde creo que se sintió humillada o poca cosa por alguna razón. 

Hoy por cosas de la vida, entré en su facebook y aunque no me tiene en sus amigos, pude ver algunas fotos porque tenemos un amigo en común, es novia de un tipo que se parece a uno de los gays de modern family, al pelirrojo, sigue sin casarse, sigue sin hijos, sigue estudiando y yo sigo pensando en ella de cuando en vez, no con tanta frecuencia como hace muchos años pero si de vez en cuando cómo debe ser. Aprendí a aceptar el hecho de que ella jamás volverá a ser mía y que jamás volveré a formar parte de su vida, y ya no me afecta que no esté o que tenga un novio chistoso, sólo es una porquería de sentimiento ese de la aceptación.

es una porquería de sentimiento.



jueves, julio 03, 2014

razones


Un día me dejó una mujer porque no podía ir a la playa todos los domingos con ella, es que tenía que trabajar y ella nunca lo entendió.

Otra me dejó luego por tardar mucho al eyacular, según ella “te tardas tanto porque no te gusta hacerlo conmigo”.

Una mujer un día me dejó porque no me gustaba amarrarla con mis corbatas y asfixiarla cada vez que teníamos sexo.

Recuerdo un día, una mujer me dejó porque era madre soltera y su hijo se encariñó mucho conmigo, según ella “no quiero que mi hijo se encariñé con ningún hombre”.

Un día me dejó una mujer por usar condón siempre que teníamos sexo, según ella “no es necesario, ya que uso pastillas, ¿sabes? yo me cuido”.

Otra me dejó luego por hacerle un poema “eso de la poesía es de maricas” 

Una mujer un día me dejó porque según ella  “no eres tú, soy yo”.

Recuerdo aquel día cuando ella me dejó, "es que me voy a casar con otro"

Un día me dejó una mujer por no querer casarme yo con ella, estaba loca, apenas iba en segundo año de la carrera y tenía 23 años.

Un día una mujer me dejó porque vivía en Caracas y ella en Valencia, vaya mierda de vida, eso dolió como si me quemaran la piel con hielo.

Otra me dejó por no querer depilarme el pecho “es que me gustan lampiños”.

Aquella mujer me dejó porque estando conmigo recordó que “extrañaba a su ex”… hasta bueno para ayudar a recordar cosas soy.

Recuerdo aquella mujer que me dejó porque yo sólo quería tener sexo con ella a cada rato, a cada hora.

Ella me dejó porque se iba a vivir a Chile, maldita..

Una mujer me dejó porque desde el primer momento supo que yo jamás iba a madurar..

La Abogada, si, la recuerdo, me dejó porque su divorcio estaba muy reciente y mis detalles bonitos y mi barba entre sus piernas no la ayudaban mucho.

Cómo olvidar a la chica que bailaba, me dejó por mi problema de no ir a una discoteca desde el miércoles hasta el sábado.

Otra mujer me dejó por tener un mejor trabajo que ella.

Pero luego llegó otra mujer que me dejó porque ganaba más que yo.

La de los ojitos lindos, ella me dejó porque a mis 31 soy un tipo centrado, según ella “en cualquier momentos me vas a dejar, no sé que hace un hombre como tú con una mujer como yo” así, que para no perder ni una, me dejó.

Aquella mujer me dejó porque le fui infiel, pero se lo merecía, si pudiera me follaría hasta a su abuela.

Ella me dejó por mi adicción al trabajo, es que ella nunca estuvo lista para ser la segunda de mis prioridades.

Y cerraremos con ella, que me dejó cuando le dijeron en un café.

Epa, eres tú la chama que salé en el Blog de Historias..





martes, junio 24, 2014

a las dos de la mañana..


Sobre la mesa el whisky del jueves, tu perfume a destiempo, y el silencio colmando la inmensidad de la sala. Y la poesía en forma de cortina, de noche, de bombilla, de sexo en días pasados, de mentiras y otras cosas que no tienen que ver con el amor bonito. 

Devolviéndome a mala paga los caminos y las lluvias, los te amo y las caricias. Buscando en el lenguaje del despecho el propio silencio de la sala y de mis manos y de mis besos en el medio de tus piernas. aquellas que te enumeran y delatan, buscando en el sabor de mi boca todo ese placer que te falta. 

Y de repente, leer entre líneas y descubrirte desnuda, justo ahí, entre palabra y palabra, entre beso y beso, entre suspiro y suspiro. Porque es ahí, entre el alma y los huesos, donde encuentro que hay más de mil soledades en una soledad (bebiendo de tus ojos y tu cintura), que tu cuerpo es un himno, que mis ganas de ti están repletas de vientos y pausas, de apuros sin prisas, y que cada paso es una guerra junto al tibio respirar de un verso en tu espalda... Ese mismo verso que no te digo, que guardo en la cajita musical de cada noche, que escribo en mi blog para que no lo leas, para llenarlo de melodías que lleguen a ti por el suspiro de alguna otra, y que regrese a mi en forma de palabras urgentes de ti.

y maldecirte en estas líneas a las 2 de la mañana..



lunes, junio 23, 2014

6 meses después..


Recuerdo a la perfección la conversación en aquella fiesta en la que ella confesó que había "alguien en su vida". Recuerdo las burlas de mi mejor amigo en el rugby el día después. Intenté no prestarle mucha importancia y reírme un poco de que me vieran la cara de pendejo, mientras notaba como mi orgullo se escurría poco a poco por mi garganta. No voy a decir que me rompió el corazón porque a estas alturas del partido, todos “somos grandecitos". Me jodió un poco para que negarlo, pero al fin y al cabo no tenía nada con ella, no la conocía de toda la vida, ¿qué le puedes exigir a alguien al que apenas conoces?.. Nada.

Lo curioso es que su confesión hizo que me relajara. Al fin y al cabo cuando sabes que puedes esperar de una persona, todo se hace mucho más fácil ¿No creen?. Son las cuestiones que no se controlan las que nos generan inquietud y nos hacen más vulnerables. No había rencor, ni dolor, no había desamor, ni odio, simplemente constaté lo que ya me imaginaba, que aquella chica no era para mí…era muy bonita, vaya que si..ella no era para mi.

Y al relajarme fui yo...No es que antes no fuera yo, no me malinterpreten, el tema es que caminaba con pies de plomo porque el terreno era resbaladizo. No quería meter la pata, ni hacerme ilusiones, no quería creerme especial, ni diferente...Antes de la confesión era yo "con el freno de mano puesto", poco a poco, muy conservador...Tras la confesión fui yo relajado, natural...fui mucho más Myself.

Simplemente yo

Pasó el tiempo y seguimos hablando y viéndonos de cuando en vez, yo le comentaba mis Historias... y ella me contaba sus planes...Ella notó que estaba más relajado y también se relajó...Y de alguna manera ella cambió, no sé si no me di cuenta o no me quisé dar cuenta..todo pasó como pasan este tipo de cosas entre un hombre y una mujer.. debí sospechar tal vez a la cuarta vez en menos de una semana que hicimos el amor en el mismo sofá.

Al cabo de seis meses ella me confesó que se "había enamorado de mi".

Pero ya era demasiado tarde para los dos.



lunes, junio 09, 2014

después de cerrar mi puerta...


Siempre que se cierra la puerta detrás de ella, lo primero que hace es despojarse de sus tacones y coloca su cartera al lado de mi maletín, sus llaves al lado de las mías y su celular lo tira en el mueble… 

Me gustaría tocar el piano con la misma agilidad con la que mis manos tocan su cuerpo pero cada quien tiene sus talentos  y los míos son otros muy alejados de la música.

Amo como no tienen una idea mis aterrizajes forzosos sobre su vientre luego de un largo día en la oficina, y así es como comienzan los amantes a vivir juntos, se comienza a quedar más de la cuenta en mi cama y no en la suya.

Sucede que me desarma, de manera constante e inequívoca; con la audacia de quién tropieza y sigue caminando como si nada, me desarma con la turbulencia de su paso que gira siempre en la dirección contraria. Sucede que me pasa en las noches, en los días de trabajo que se improvisan bajo la sábana, en los feriados sin prisas, en las canciones que suenan en mi computadora. 

Emprende el vuelo hacía su casa los días lunes después de hacernos el amor todo el fin de semana y maniobra en mi horizonte de cielo raso, y se marcha humeando una estela parecida a una estrella que se pierde en el cielo y aunque sé que volverá a mi cama el miércoles he decidido desde hace tiempo que el peor día de la semana es el martes...puto martes de mierda.

Salgo, me cuelgo de su ventana para ver si ya está triste por no verme y me voy sobre mis pasos para que piense que puedo vivir un día sin ella. Pero sus ojos negros merodean con su danza del pecado mi pensamiento, sorteando estocadas con sus caderas incandescentes. Y amanezco con el peso del sol en el rostro los miércoles, y está ahí, a mi lado de la cama con su aroma pero no con su cuerpo. Es raro, a veces sin que se de cuenta uso un poco de su perfume en su lado de la cama. 

Ella y yo somos cómplices en los artes de extrañarnos tontamente, en la construcción de lluvias, en nuestro show privado de amarnos sinceramente. Me sucede mucho más de lo que existe, y al mismo tiempo me sirve el café con tanta pericia y desenredo que podría disiparme los miedos y pensar que tal vez "ella si es es amor de mi vida", ella me inspira un par de sonetos o alguna línea que profese amor en horas no laborables y he dejado de escribir poesía, no se me viene palabras para expresar todo lo que ella me hace sentir.

Me desarmo los días martes para extrañarla con dulzura, con la franqueza de los bolsillos que se saben rotos, con la elocuencia de un poeta, con el agravio de no haber aprendido a amar como la amo a ella. Estamos ya muy lejos del principio, y las naves que nunca se quemaron tampoco volvieran,  los perros nos observan con infortunio y las paredes guardan silencio, el hábitat de nuestros roces de piel condensa la inoportuna necesidad y de nuevo estamos ahí, parados frente al otro, haciendo preguntas sin signos de interrogación mientras nos quitamos la ropa y hacemos el amor.

Amándonos los miércoles, después que entra a mi casa..

y se quitas sus tacones después de cerrar mi puerta.



lunes, mayo 12, 2014

y seguí jugando Poker


Estaba a mitad de una partida de poker, con media botella de etiqueta negra menos pero con unos miles de bolívares de más y llegó un Whatsapp de ella:

ya ni hablamos.. deja el odio…

qué curioso, como ella me viene a decir eso, siendo ella quien me dejó, siendo ella quien me sacó de su vida, ¿qué deje el odio?, no entiendo ¿quién le dijo que yo la odio?. No entiendo y tampoco entendí en ese momento así que me tomé un trago a pecho y le contesté.

no te odio, pero aparte de nuestro amor, no se me viene ningún tema interesante de conversación.

y nunca voy a entender a las mujeres de las que me enamoro. Ella respondió fingiendo demencia

ando con unas amigas en un local tipo tranquilo, tomando un poco para celebrar que ya se terminó la semana. (y me envió una foto)

Esa partida la perdí, adiós 2000 Bf. Pero, si será loca, ¿qué coño quiere?... mejor le pregunto, eso pensé:

¿qué quieres? ¿te pasa algo?

No.. sólo quiero que dejes el odio. Nunca quise hacerte daño. No disfruto haciéndote sentir mal, discúlpame.

Y honestamente, no la disculpo un coño. Que se joda y que se sienta mal, que se sienta como se siente cuando alguien que te importa sencillamente no te responde un mensaje de texto porque no le da la gana.

Apagué el celular y seguí jugando Poker.




viernes, abril 25, 2014

amada y amante


En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Está el amante y el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Es probable que la mayoría de ustedes lo haya vivido. La historia empieza con dos enamorados, se hacen muchas promesas se dicen que son diferentes al resto, la excepción, durante algunos meses las conversaciones suenan nuevas y emocionantes, son una oportunidad para conocerse más íntimamente. Después poco a poco sin que se percaten si quiera, las llamadas perdidas y los mensajes recibidos sustituyen a esas conversaciones. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento le hace sufrir un poco o bastante dependiendo en cierta medida de esos días de Abril cuando el whysky ya no cura la melancolía.

No le queda más que una salida, alojar su amor en su corazón del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente. Luego, por fin, llega el día en el que tienen que admitir que no son ninguna excepción, que estar lejos de la persona a la que quieres es difícil los días buenos e imposible los malos. Se añade que este amante no ha de ser necesariamente un joven que ahorra para un anillo de boda; puede ser un hombre, una mujer, un niño, cualquier criatura humana sobre la tierra. Y el amado puede presentarse bajo cualquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Se da por ejemplo el caso de un hombre que es ya abuelo que chochea, pero sigue enamorado de una muchacha desconocida que vio una tarde en las calles de Caracas, hace unos veinte años. Si profundizamos en las relaciones a distancia, es como navegar por aguas traicioneras, qué decir que ya no se ha dicho en este blog sobre ese tema.

Que alguien pueda darte ese algo que no puedes darle tú. Eso sería mucho peor que el sexo fingido, eso sería una traición. El amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado; y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado, extravagante y bello. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia una loca furiosa. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor. Yo siempre he sido amante. El amado teme y odia al amante, y con razón: pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amada. El amante fuerza la relación con el amado, aunque esta experiencia solo cause dolor y la historia siempre se repita.

Siempre he sido el amante.. que porquería de vida



Para una desconocida


Yo iba andando en la sombra y de repente 
no podías ser tú pero te vi
ah, que triste que fuera solo  
una mujer que se parece a ti

Y que amargo en el sueño y en la vida 
saber que no, pero pensar que sí,
y echar a andar tras la desconocida
tan dulcemente parecida a ti,

seguirla así como si te siguiera,
como si fueras tú que estás aquí
al andar lentamente por la acera
tras la mujer tan parecida a ti.

Y qué dolor, qué negro latigazo
y qué celos, los celos que sentí,
viendo a aquel hombre que tomó del brazo
a esa mujer que se parece a ti.



lunes, abril 21, 2014

Tendré que aprender a vivir con ello..


¿Y si de verdad soy un hombre por naturaleza solo?
Yo, encantado de la vida..
¿Y si de verdad lastimo sin querer a las mujeres de mi vida por ser como soy? 
Que se revisen ellas, nunca fue culpa mía.
¿Y si de verdad soy un provocador accidental? 
No me importa..
¿Y si de verdad a otros les fastidia mis ganas, mi ímpetu, mi pasión? 
No ando en competencias.
¿Y si de verdad soy un estorbo? 
No me voy a quitar.
¿Y si de verdad algunos me ven como una amenaza? 
Que luchen contra mí.
¿Y si de verdad no me vuelvo a enamorar de nuevo?

Tendré que aprender a vivir con ello..




domingo, abril 13, 2014

Viernes 11 de Abril de 2014


¿Te puedo hacer una pregunta? – le pregunté tímido, sobresaltándola, aunque no mucho, al acariciarle el hombro desde atrás.
Claro, dime – respondió mirándome de arriba hacía abajo y no le desagradé, físicamente hablando.
– Es que acabo de ver a una amiga con la que no coincidía desde hace cinco años. Me ha dicho que el piercing de su labio lo había llevado desde siempre, pero que en la etapa en la que yo la conocí se lo empezó a poner todo el mundo. Por eso se lo quitó, para ir siempre contracorriente. Mi pregunta es: ¿Desde cuando llevas el tuyo? – Ella efectivamente llevaba un piercing abrazando su labio inferior. Estábamos en una discoteca ruidosa de las mercedes.
Lo llevo desde hace un año y medio, ¿por qué? – tal vez preguntó por educación.
Estoy haciendo un estudio sociológico sobre la gente que viene a esta discoteca – con mucha seriedad, se lo dije con mi actitud de pija grande.
¿Eres sociólogo? – creo que no le gustó
¿Eres hostil? – fue lo más inteligente que se me vino a la mente.
Un poco – se avergüenza. Sonríe aceptando el reto. No con toda la boca, pero sí con todos los ojos.
No seas hostil, eso me rompe el corazón – otro comentario no muy inteligente, pero.. eso es lo que hay.
¿Eres un letrado? – se burla de mi.
Periodista – afirma.
¿o un Escritor frustrado? – contraataca.
Touché – me dolió lo de Escritor frustrado, pensé en el blog y me molestó un poco y bueno, como iba perdiendo me quité mi sombrero imaginario y acepte mi derrota.
Perdón – me picó su ojo derecho de la manera más sexy que pudo.
Las morenas son siempre muy hostiles. Conocí a una en primero de carrera. Ningún chico se atrevió a hablarle hasta cuarto. – Inventé
¿Cómo puedes generalizar? – lo veía venir..
Tu pelo no es de ese color en realidad, ¿verdad? Nadie es tan morena – me arriesgo y cambio el tema.
Bueno, llevo un baño de color – se sonroja.
"Baño de color" es como "matar el alma". ¿Eres letrada? – contraataco.
Publicista – se defiende.
¿De las buenas? – jugueteo.
– De las buenas – sin un poco de humildad.
¿Eres buena etiquetando? –  ella me daba mucha curiosidad.
No se me da mal – se coloca el cabello detrás de la oreja, si ella supiese que esa vaina me vuelve loco.
Etiquétame – la reto.
– Eres el típico tipo inteligente que intenta no soltar el típico discurso precocinado para conocer mujeres en una discoteca – me lo dice sin pelos en la lengua.
No sé lo que es un discurso precocinado. ¿Se descongela en el horno? – me hago el pendejo.
Ja, ja, ja – se ríe muy sincera.
la saco a bailar.. y me dice que si.

20 Minutos después o 4 merengues luego, como ustedes quieran llamarlo.

En serio, es la primera vez que me acerco a hablar con una chica en una discoteca en toda mi vida – le miento.
[...] – sólo vuelve a reír. Con fuerza, echando la cabeza para atrás, dándome a entender que no me cree nada.
En serio – intento poner cara de tipo serio..
No te lo crees ni tú – me lo dice sin muchos rodeos.
De verdad. Te lo juro por mi vida. Aunque seguramente no te lo creas. ¿No hay nada que pueda hacer o decir para convencerte de que lo que digo es cierto? – le sonrío con todo descaro para que vea que tanto la afirmación como el juramento es de pura joda.
Nada en absoluto – a gusto, sonriente, complacida. Como una princesa que recibe las atenciones del único príncipe de la corte. Se toca el cuello, presume.
Retomemos el tema. ¿Qué les parece a tus padres lo de los piercings? – con toda sinceridad pregunto.
No les gusta, pero es como todo... – le da un sorbo a su cuba libre.
Me gusta lo de "como todo" – pido una cerveza.
Tengo también uno en el ombligo – tontea conmigo y presume.
No es el momento de verlo ahora, a lo mejor, quizá... Y el de tu labio, volvamos al de tu labio, ¿es cierto que si lo besas mucho pega corrientazos? – me hago el interesante.
No sé a que te refieres. Ninguno de mis ex se ha quedado por corrientazos – se hace la tonta
– ¿Cómo decirte?, sé que hay algo en mi vida que he besado mucho y es de metal y me causa escalofríos y electricidad, pero ahora no caigo… – no se me ocurrió nada mejor, es que me pongo bruto cuando ellas son bonitas.
¿No te referirás a una barra de esas donde las chicas bailan? – esta si que no la veía venir.
Nunca abordaría así a una señorita – Y se lo dije sinceramente.
Entonces no sé de lo que hablas – desafía. 
¡Ya lo sé: las cuchillas de los sacapuntas!, las cuchillas de los sacapuntas saben a descarga eléctrica... – es que no entiendo como puedo decir tantas estupideces.
¿En serio has llegado a hacerte eso a ti mismo? – sorprendida.
Claro, y todo el mundo – una vez que metes la pata, no te queda de otra que seguir hasta el final.
Yo no – esto no pinta bien para mi.
Bueno, eso te hace realmente especial, porque de las doscientas personas que caben aquí, eres la única que no lo ha hecho. Además, yo me refiero a un tipo de sacapuntas concreto: los de dos vías, los que tienen un orificio para los lápices reglamentarios y otro para las pinturas de ojos gordas, gordas – intento confundirla
Dudo en serio que lo que dices sea así. Estoy segura de que eres el único que ha besado a un sacapuntas – me mira extraño.
No es cierto. Creo que hemos llegado a un punto muerto – me pongo dramático.
Creo que sí – quiere que cambie el tema
¿Te estoy molestando?, ¿quieres que me vaya? – la cague con lo del sacapuntas, es humilde aceptar la derrota.
En absoluto, ¿por qué? – tal vez fue educada de nuevo.
la vuelvo a sacar a bailar.


algunos minutos después con varios merengues y dos regetones los cuales bailamos como si fuéramos primos ya que fuí educado y caballeroso y no le perrie como debía.

Es que no sé muy bien cómo va esto de las discotecas. No tengo ni la más remota idea de qué es lo que funciona en las relaciones humanas en estos sitios – ese soy yo, el que dice estupideces cuando habla con mujeres que son tan bonitas que no deberían estar hablando conmigo.
Pobrecito… Vas de pobrecito, de eso vas. Te lo tienes muy trabajado – mmmm mujeres inteligentes, sólo ellas me dicen este tipo de cosas.
"Es la primera vez que hablo con una chica en una discoteca" – me arremeda.
[...] – se burla de mi de una manera muy cruel.
Puedes hacerme el favor de decirme qué es lo que hace los hombres normales cuando hablan con chica como tú en discotecas como esta, hombres con práctica – esto tampoco va a terminar bien.
¿En serio? – se sorprende.
En serio – pongo mi cara de humilde.
Te dicen hola y te preguntan tu nombre y entonces ellos te dicen su nombre. Te preguntan si sales mucho a la discoteca en la que en ese momento te encuentras y después te dicen si ellos van a sólo esa discoteca o a otras muchas. Entonces te preguntan a qué te dedicas, si trabajas, o si sigues estudiando. Si les dices que trabajas, te preguntan que en qué trabajas y si les dices que estudias te preguntan qué curso y de qué – aburrida.
Como si fueran a escribir tu biografía – otra vez me hago el interesante, aunque dudo que funcione.
Exacto. Entonces te dicen que eres guapa o algo por el estilo – aburrida.
¿Y eso sirve? Parece aburrido – lo sé.
Es aburrido. Y así un fin de semana tras otro, y tras otro, y tras otro esto sucede en todas las discotecas del mundo, es como si los hombres no supieran hablar de otra cosa – se sincera.
Pobrecita, debe ser una lástima estar tan solicitada, pero te los debes quitar rápido de encima con tu hostilidad – bromeo.
¡Que a mi pelo hostilidad no le pasa nada! –gruñe.
¿Esto se parece a eso? – inseguro.
– No, esto es otro tema, un poco más trabajado, es como si fueras de alguien que conoce muy bien a las mujeres y que haces que todo quede como si no buscas nada, hasta llegas a parecer poco interesado a veces – wow...
Tu pelo combina perfectamente con el lapiz que usas en tus ojos – la ignoro..
Lo sé – señoras y señores, tenemos a una erudita que lo sabe todo!!.
Seguro que le has sacado punta con los sacapuntas esos que dices que no besas (y que seguro que besas) y que tienes a millones, porque si tú no te crees que yo no voy de nada, yo no me creo que no beses sacapuntas los sacapuntas – es que a mi me gusta, joder mis oportunidades de sexo.
¡Arghhh! – se marea.
¿De qué color son tus ojos? – estaba oscuro, es una discoteca.
Dímelo tú – me reta.
No veo nada con esta luz  – insisto.
Son marrones. Estos ojitos son marrones – presumida la niña.
¿Son ojitos? ¿Sabes? No me gusta el maquillaje ni la sombra de ojos – me pongo hostil.
Vaya, ¿qué me quieres decir con eso? – se indigna.
No, tus ojos son hermosos. De verdad, la sombra te da carácter. No me gustan los maquillajes turquesas o rosas o demás colores suaves por el estilo. El tuyo es agresivo y pasional y favorecedor – Ojala que no piense que soy gay después de este comentario tan WTF:.
Gracias – parecen sinceras.
la saco a bailar..
dos salsas después...


Me están llamando – mis amigos me estaban llamando al celular.
¿Quién? –intrigada.
– Soy el que conduce, tengo que llevar a mis amigos a casa – que ladilla...
Bueno, ve – me da un beso en la mejilla
Espero no haber sido pesado ni haberte quitado mucho tiempo –me disculpo.
No, no te preocupes. No me has molestado y bailas muy rico – me tranquilice un poco.
Ha sido un placer conocerte. Ha sido una buena primera vez – le hago una señal de reverencia para despedirme como si ella fuese una princesa.
¿Que tal, la flaca esa? – me preguntan mis amigos.
Bien, era simpática – muy simpática.
¿Te gustó? – se interesan.
Un poco – me sincero
¿Se dieron los besos? – se ponen en plan chisme.
No. No era el momento. Las señales eran ambiguas – y mis metidas de patas no fueron normales.
¿Te ha dado su teléfono? – mientras hacíamos la cola para pagar el estacionamiento.
No tuve chance – me excuso.
¿Qué te pasó? –no entienden.
Ahora vuelvo – me devuelvo.
Te esperamos en el carro – me esperaban en el carro..


de regreso en la discoteca


Hey, ¿te has dado cuenta de mi torpeza en la despedida?, ¿te crees ya que soy nuevo en esto? – le digo muy tímido interrumpiéndola cuando bailaba con sus amigas una fea canción de tito el bambino.
Es verdad, cabe la posibilidad – concede. Su cara no muestra que no le gusto. Las de sus amigas sí.
He pensado que tengo todo perdido, que voy a salir por esa puerta y nunca más te voy a ver porque el destino no existe. Me ha gustado hablar contigo. Más de lo que sé expresar. No creo que haya estado muy brillante, pero me ha gustado la forma en que me has tratado. Me preguntaba si me darías tu teléfono. Me gustaría conocerte mucho más delante de un café sin ruidos – No tenía nada que perder.
No creo que sea buena idea, me parece que deberíamos dejarlo así, sin saber siquiera nuestros nombres, como una anécdota de viernes que recordar con cariño – y me dio un beso de nuevo en el cachete y sin que sus amigas se dieran cuenta.



metió su tarjeta de presentación del trabajo, en el bolsillo de mi saco


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